domingo, 11 de octubre de 2015

EL 12 DE OCTUBRE



ALGUNAS REFLEXIONES
12 DE OCTUBRE
FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR
DÍA DE LA RAZA,
DÍA DE LA HISPANIDAD Y
 FIESTA NACIONAL DE ESPAÑA.

Este pequeño texto tiene como finalidad hacer ciertas reflexiones respecto a la fecha que conmemoramos cada 12 de octubre en el orbe Hispano.
Antes de entrar en materia he de advertir que la celebración que se hace en nuestros países hispanoamericanos está ligada a la Cruz de Cristo y nuestra Religión Católica y, nada tiene que ver con la celebración pagana que organiza la mafia italiana en Nueva York, con el nombre de “Día de Colón”. Campaña de propaganda comercial tan bien orquestada que miles despistados neoyorquinos creen a pie juntillas, que Cristóbal Colón era “italiano” y descubrió América en ese puerto. Otros, menos ignorantes se conduelen, de que el Almirante haya desviado su ruta hacia el sur, poco antes de encontrar la costa norteamericana.
Cristóbal Colón, cualquiera que haya sido el lugar de su nacimiento, estuvo al servicio de la Corona de Castilla, y desde las capitulaciones de Santa Fe, firmadas entre él y los Reyes Católicos el 14 de abril de 1492,  le habían otorgado la condición de español, que conservó el resto de su vida hasta su muerte el 20 de mayo de 1506.
  
La celebración actual del 12 de octubre
Hoy, en México, ya no se celebra oficialmente, solo en un nivel privado, en clubes y asociaciones culturales.
La causa de que la fecha del descubrimiento del continente, que debió llamarse Colombia y sus habitantes colombianos, ya no se celebre oficialmente es la siguiente:
Hace un poco más de veinte años, antes de cumplirse el Quinto Centenario del descubrimiento colombino. Se organizó la campaña de propaganda más insidiosa y prepotente que los medios de comunicaciones mundiales pudieron hacer para desprestigiar y oscurecer la fiesta de regocijo, confianza y hermandad hispanoamericana.
 Esta campaña afirmaba la Leyenda Negra antiespañola, propagando las mentiras que los protestantes, judíos, masones  y demás enemigos nuestros, han creído y difundido desde el siglo XVI, por envidia a la obra de España alrededor del globo terráqueo.
En términos generales se afirmaba que la Conquista del nuevo continente había sido un “genocidio” para los pueblos indígenas y que tanto España y la Iglesia Católica debían pedirles perdón por los “millones de muertos” que las enfermedades y “esclavización” habían causado hasta hacer desaparecer a poblaciones enteras en toda América.
Los enemigos de nuestra cultura y religión lograron presionar por medio de la masonería a todas las autoridades de los diferentes países para detener o callar las celebraciones que desde muchos años se efectuaban en todos nuestros países el 12 de octubre. En México como en los otros países americanos, especialmente los que tienen mayorías indígenas, la celebración del V Centenario provocó conflictos de los grupos indígenas  aconsejados por individuos extranjeros a nuestra cultura. Organizaciones civiles e  indígenas  se volcaron a las calles para protestar de forma agresiva, y en la capital mexicana trataron de derribar el hermoso monumento que desde hace más de cien años adorna el Paseo de la Reforma, causando muchos daños a esa obra de arte.

También de cierto sector intelectual mexicano, salió la infeliz idea de cambiar la definición “Descubrimiento de América” por “Encuentro de Dos Mundos”, cosa que aceptaron sin chistar todas las naciones americanas incluida España. Sin embargo, para compensar las agresiones; en esa fecha, hubo exposiciones, debates y festejos. Se acuñaron medallas, se erigieron nuevos monumentos a Cristóbal Colón en casi todas partes así como el reconocimiento de los quinientos años de evangelización de los paganos.

Día de la Raza y Día de la Hispanidad
Hubo un tiempo aún cercano, que  en todas las principales ciudades y poblaciones hispanoamericanas se celebraba, por las autoridades, como fiesta propia de Hispano América con desfiles, discursos, conciertos musicales y homenajes en los numerosos monumentos al Descubridor.  
También hay que recordar que el 12 de octubre es la celebración de la Santísima Virgen María en su advocación del Pilar, y desde luego, la fiesta nacional de España.
La creación de la fiesta Nacional de España el 12 de octubre se fue concretando desde mediados del siglo XIX, cuando por medio de las relaciones diplomáticas entre España y sus antiguas posesiones fueron tomando conciencia de la unidad cultural que nunca se había roto con la independencia. La idea tomó cuerpo cuando se cumplió el IV Centenario del Descubrimiento el 12 de octubre de 1892. La entonces Regente del Reino doña María Cristina de Habsburgo, mediante un decreto real dado en el Monasterio de la Rábida, instituyó la fecha del Descubrimiento de Colón como la Fiesta Nacional de España, y también, por festejarse ese día a la Santísima Virgen del Pilar.
En cuanto a llamar esa fecha, Día de la Raza o Día de la Hispanidad fue de la siguiente manera: La original idea nación en los países del sur de América, concretamente en Argentina, para diferenciar a los habitantes de origen español de los que emigraban de otras regiones de Europa. Poco a poco se fue extendiendo el apelativo hasta hacerse presente en todos países hispanoamericanos. Pero a algunos intelectuales españoles les pareció más adecuado el vocablo de Hispanidad por denotar mejor la cultura que la raza biológica.
Entre estos intelectuales descolló la opinión del gran escritor don Ramiro de Maeztu, que había vivido en Argentina y quien fue mártir católico en 1936, tiempo de la República española, y asesinado por los comunistas en España. El apelativo resultó del agrado de la mayoría de los hispanoamericanos y de los españoles, por lo que el 9 de enero de 1958, bajo el gobierno del general Francisco Franco se emitió un decreto que llamaba a la Fiesta Nacional de España “Día de la Hispanidad”.

QUINTO CENTENARIO

Ninguna mención a Doña Isabel la Católica

Durante los festejos del V Centenario del Descubrimiento en Santo Domingo capital de la República Dominicana, lugar fundado por fundado por Colón. Se tenía proyectada la beatificación de la Sierva de Dios doña  Isabel la Católica Reina de Castilla, por el Papa reinante entonces.
Pero la presión de las comunidades judías de los Estados Unidos para que la Iglesia omitiera ese acto congelando la causa de Doña Isabel, ya terminada, era tan fuerte que en su lugar se canonizó al fraile agustino del siglo XIX,  Ezequiel Moreno Díaz.
Ese día tan significativo del 12 de octubre de 1992, Quinto Centenario de la gesta de Colón, en los discursos, no hubo ni una mención para quienes habían sido el alma del Descubrimiento. Doña Isabel en sus cartas a Colón le recuerda que trate bien a los indios, para ella, sus hijos más que sus vasallos.

El día de la celebración un influyente periodista dominicano escribió en el diario Listin: “No solo aquí en Santo Domingo, sino en todos los países americanos incluida España, ninguna Institución ni oficial ni privada, ha tenido hasta ahora, una piadosa palabra escrita para Isabel la Católica en esta conmemoración de los cinco siglos en que este continente recibió la Buena Nueva del mensaje de salvación que dejó marcado por la Cruz de Cristo”
El Padre don Ángel de la Ojeda autor del libro “Isabel Sierva de Dios” escribió: “Distorsión es la palabra clave de la historia actual de España, que por ahí anda vestida con los ropajes de la Leyenda Negra. Distorsión que primero formuló Fray Bartolomé de las Casas y que luego, propalaron los (judíos) expulsados de España por el decreto del 30 de marzo de 1492, en clara traición contra Dios y contra su patria adoptiva”.
Injusticia y cobardía de los responsables de aquellos festejos que dejaron pasar la oportunidad de destrozar la Leyenda Negra antiespañola y obedecieron perrunamente a la consigna internacional de la calumnia y del silencio contra los Reyes Católicos.

 LUIS OZDEN
luisozden@yahoo.com





sábado, 29 de agosto de 2015

LA PRIMERA IGLESIA CRISTIANA EN LA CIUDAD DE MÉXICO

PRIMERA IGLESIA CRISTIANA EN LA CIUDAD DE MÉXICO

LA CIUDAD DE MÉXICO EN EL SIGLO XVI
En la curva de la izquierda se construyó la Capilla que Juan Garrido construyó en el lugar donde pereció casi la tercera parte de la gente de Hernán Cortés el 30 de junio de 1520.

I G L E S I A   D E   S A N   H I P Ó L I T O
   La conquista española de América, entraña entre otros aspectos, la destacada obra cultural y científica que pudo cumplir España en el Siglo XVI, pese a los conflictos  externos e internos que se iban desprendiendo de su posición como potencia rectora de los destinos del mundo de entonces.                    
   Al entrar al Centro Histórico de la actual Ciudad de México, por la antigua Calzada de Tlacopan (Tacuba); pasamos un amplio jardín, que fue antaño el Atrio del Apostólico Colegio de San Fernando, su Convento colindaba con el Hospital de San Hipólito.


 Este Hospital fue la primera institución  en América para la atención de Enfermos Mentales, (Inocentes, era el calificativo que utilizaba su fundador, Bernardino Álvarez), Anexo al Hospital se encuentra la Iglesia de San Hipólito y San Casiano, Patronos de la Ciudad de México. 
   Para la realización  de esta importante y benéfica obra, se necesitó de varios significativos acontecimientos y del concurso de dos singulares personajes: Un soldado, Juan Garrido y un seglar metido a fraile, Bernardino Álvarez.
   La idea de construir una capilla en este lugar, empieza la noche del 30 de junio de  1520, cuando el soldado Juan Garrido (Morisco converso) que formaba parte del contingente que al mando de Hernán Cortés, abandonaban Tenochtitlán.
Ya que después de la muerte de Moctezuma, la situación del reducido ejército español y sus aliados, en el centro de una ciudad lacustre y hostil, era sumamente peligrosa. Hernán Cortés consideró que la batalla final, para la consolidación  del terreno ganado, era inevitable y ésta debería ser en un terreno llano, para que pudiera actuar la caballería y compensar con ella la diferencia numérica de los dos ejércitos..
   La salida se efectuó, por la Calzada de Tlacopan, (Tacuba) la cual estaba cortada en varios lugares para permitir el paso del comercio fluvial; los cuatro primeros cortes los salvaron  con un puente portátil, que para tal efecto fue construido y transportado, al llegar al quinto corte, que se encontraba a la altura de donde está  actualmente la Iglesia de San Hipólito, los acompañantes de Cortés fueron descubiertos y atacados por tierra y agua por el ejército mexica.
La batalla fue un desastre para el grupo español y tlaxcalteca, causando muchos muertos y heridos. Ese día y en ese lugar, nació la leyenda del "Salto de Alvarado", que dio nuevo nombre a ese tramo de la calzada, Puente de Alvarado, conserva este nombre hasta el día de hoy (1993) conserva su nombre.  



   En este corte se salvó nuestro personaje, Juan Garrido, el cual al ver muertos a varios de sus compañeros de armas, prometió, que en caso de salvar su vida al regresar a esta Ciudad, construiría una capilla en ese lugar.
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Fray Diego de Valdés, en su Retórica Cristiana, escrita en Roma en 1578 dice...... "EN EL AÑO DE NUESTRA REDENCIÓN HUMANA DE 1521, EL MISMO DÍA DE SAN HIPÓLITO Y SAN CASIANO: 13 DE  AGOSTO, FUE RENDIDA LA CIUDAD DE MÉXICO Y EN MEMORIA DE ESTA FECHA, FUERON NOMBRADOS PATRONOS DE LA CIUDAD AMBOS MÁRTIRES"

   Como dato histórico, la fecha del 13 de agosto de 1521, de nuestra era, correspondía a "Miquitztli", el día de los muertos en el calendario mexica.      
   
Entre los soldados que tomaron parte de la conquista de la ciudad, llegó Juan Garrido, quien en cumplimiento de su promesa, se instaló cerca del corte y con sus propias manos empezó la construcción de una pequeña capilla de adobe. 
   Viendo que en dicho lugar y casi a flor de tierra, estaban multitud de esqueletos, utilizó los cimientos de la capilla para darles cristiana sepultura a amigos y enemigos. Estos restos fueron posteriormente exhumados y enterrados en un  "Campo Santo", que a propósito se construyó en la parte posterior de la nueva Capilla.
   En la primera acta del Libro de Cabildos de 1524, aparece citada una propiedad a nombre del conquistador Juan Garrido, en cuyo terreno según Díaz del Castillo:
   <Nosotros hicimos una Iglesia luego de la destrucción de Tenochtitlán, dedicada a San Hipólito y San Casiano por celebrar su fiesta el 13 de Agosto y ser la fecha de la rendición de esta Capital> 
 Pasados unos años, Juan Garrido casó, con Francisca Ramírez de la casa del conquistador Rodrigo Rangel, y en 1524, el Cabildo de la Ciudad de México, le concedió un solar en la Calzada de Tlacopan (Tacuba), en donde según cuenta una leyenda, sembró unos granos de trigo por primera vez en el continente, dando así principio a la producción de este cereal. Con el tiempo las cosechas de trigo fueron tan abundantes, que después del consumo en la Nueva España, los sobrantes se exportaban a España y al Perú. (En la actualidad México  no hace exportación alguna).
      La primera ermita se terminó a finales de 1521 o principios de 1522, lo que la convierte, en una de las primeras iglesias de la Capital. El pueblo empezó a llamarla "Ermita de Juan Garrido", posteriormente, "Ermita de los Mártires", o "Ermita del Ayuntamiento", "Ermita de los Conquistadores" y por último, "Ermita de San Hipólito y San Casiano".
         La ermita era tan pequeña y modesta, que al remodelar  la Ciudad, el Cabildo, solicitó a Hernán Cortés, su aprobación para construir una iglesia, de acuerdo con la categoría de ser la iglesia Patronal de la Capital y además ser parte importante en la ceremonia denominada "Fiesta del Pendón".
   La reedificación de la Iglesia, iniciada en 1602, tardó 138 años en ver terminado el proyecto, con excepción de una de sus torres. La fachada, esta ornamentada con bellos tapices de argamasa calados primorosamente, que son las llamadas "AJARACAS" de origen mudéjar y esta dividido en tres cuerpos: en el primero la puerta con arco romano, flanqueada por dos sencillas columnas en cada lado y en medio de ellas, en elegantes nichos, las estatuas de San Pedro y de San Pablo. (Perdidas actualmente)  
   En el segundo cuerpo, en magnifico relieve, San Hipólito portando un estandarte; nuevamente dos pares de sencillas columnas entre ellas en sus nichos, las estatuas de dos Santos; en el tercer cuerpo se localiza una ventana rectangular, con un hermoso vitral que representa a la Santísima Virgen María con el Niño Jesús y que permite pase al coro una luz velada.
   Arriba de esta ventana, en un nicho, una imagen de la Santísima Virgen y sobre ella una paloma que representa al Espíritu Santo. Como remate de esta fachada, el Escudo Real de España.
   Recientemente se construyó la torre faltante, a fin de armonizar el conjunto arquitectónico, de estilo netamente churrigueresco, los remates y la cúpula están adornados con escudos y azulejos.
  

   En la esquina exterior del pequeño  atrio, en forma curva, hay un gran relieve  o tríptico: en la parte central esta representada la " LEYENDA DEL LABRADOR ", que refiere Fray Diego de Durán, en su Historia de las Indias......
Un indio de Tezcoco, estaba cultivando su milpa y fue arrebatado por los aires por una poderosísima  águila, la cual lo transportó a una cueva y escucho estas palabras pronunciadas por el ave....."Poderosísimo señor, yo he cumplido tu mandato y aquí está  el labrador.
...Una voz oculta respondió: Seais bien venido, metedlo aquí.
Lo introdujeron en un aposento y vio a un personaje dormido, le entregaron unas rosas y una tea encendida y le dijeron:.....
...Mira a Moctezuma,
El cual estaba sin sentido, embriagado con su soberbia.
De la tea cayó una gota de brea ardiendo en la pierna del durmiente, el cual permaneció inmóvil.
Y la voz volvió a decir:.....
...Ved como no siente, pues sábete que para este efecto fuiste aquí traído, anda v‚ vuélvete a tu casa y dile a Moctezuma lo que has visto; y para que entienda ser verdad lo que le dices; dile que vea su muslo y Hallar  allí la señal del fuego y dile que tiene enojado a Dios y que él mesmo  se ha buscado lo que sobre él ha de venir. Y el águila lo transportó a su pueblo; repuesto del susto, fue al palacio de Moctezuma y entrando de rodillas le dijo, lo que la voz le había ordenado.

Al instante Moctezuma recordó que había soñado que un indio le había quemado la pierna, se levantó el manto y vio la quemada, y sintió dolor. Ordenó que el indio fuera encerrado y que no le dieran de comer, para que muriera de hambre.  ¡COMO SUCEDIÓ!
   La escultura  está fabricada en  piedra: “Una hermosa y grande  águila, que con sus garras lleva a un mancebo indio, cubierto con una enagua de plumas y en la cabeza un penacho también de plumas.”
 “Más abajo, un conjunto de armas precortesianas, arcos, flechas, macanas, carcax y hondas y cerca de la pierna del indio, una tea encendida”.

Este monumento fue obra del notable arquitecto mexicano, del Siglo XVIII José Damián Ortiz de Castro y representa uno de los augurios que dicen que tuvo Moctezuma y los cuales le anunciaron la caída de Meshico-Tenochtitlán.

   Penetrando al templo, vemos que su planta es de cruz latina, con una sola entrada; el interior como correspondía a la Iglesia Patronal de la Capital de la Nueva España, fue dotada de DOCE MAGNIFICOS RETABLOS, en maderas preciosas y cubiertos con pan de oro; buenas tallas y mejores cuadros al óleo, completaban estos retablos, que según crónicas de la época, eran de los más valiosos de la Nueva España. (HOY YA NO EXISTEN)   
   Actualmente como está  de moda, San Judas Tadeo, él es el que está  en el nuevo retablo, a sus lados San Casiano y San Hipólito; en el otro cuerpo, la Santísima Virgen María y a sus lados,  San José con el Niño Jesús y un Sagrado Corazón. En los vitrales, San José, Santa Rosa de Lima, Santa Teresa de Jesús y San Ignacio de Loyola.  En el edificio contiguo, existió el famoso HOSPITAL de Fray Bernardino Álvarez.


  
CEREMONIA LIGADA A LA IGLESIA DE SAN HIPÓLITO:
"EL PASEO DEL PENDON"


 FRANCISCO CERVANTES DE SALAZAR, EN SU LIBRO MEXICO EN 1554,
 DESCRIBE MAGISTRALMENTE LA CEREMONIA DEL PENDÓN QUE TRAJERA HERNÁN CORTÉS DURANTE LA CONQUISTA DEL REINO DE MOCTEZUMA.
   
Originalmente, este acto consistía en un desfile civil, encabezado por el Señor Virrey y todos los miembros de la incipiente nobleza novohispana, las autoridades eclesiásticas y los caciques indígenas; estos últimos asistían con sus familiares, ataviados con sus más lujosos atuendos y adornos.
   Desde la llegada de Hernán Cortés al Continente, se utilizó como Estandarte o Pendón, una representación de la Santísima Virgen María que le fuera entregada en el Monasterio de Guadalupe, en la provincia de Cáceres, España; esta imagen estuvo muchos años en la Real y Pontificia Universidad de México. Fundada en 1553.

   La primera disposición para solemnizar la fiesta, data del 31 de julio de 1528: El Cabildo de la ciudad de México acordó en esa fecha:

." QUE LAS FIESTAS DE SAN JUAN E SANTIAGO E SAN HIPOLITO E NUESTRA SEÑORA DE AGOSTO, SE SOLEMNICEN  MUCHO, E CORRAN TOROS E JUEGUEN CAÑAS E QUE TODOS CABALGUEN, LOS QUE TUVIEREN BESTIAS, SO PENA DE DIEZ PESOS ORO"

   El 14 de agosto de ese mismo año, se mandaron librar y pagar cuarenta pesos y cinco tomines de oro, que se gastaron en el nuevo Pendón y en la colación del día de San Hipólito.
 Según las crónicas del Siglo XVI de  Francisco Sedano, el portador del Pendón en el año de 1528, fue el Alférez, Juan Xaramillo, más conocido por ser el esposo de Doña Marina o Malintzin la traductora de Hernán Cortés.

              El nuevo Pendón era en realidad el escudo de la Ciudad de México.



                                                
"UN CASTILLO DE ORO SOBRE FONDO AZUL, CON DOS LEONES RAMPANTES, TRES PUENTES, DE LOS CUALES DOS ESTÁN ROTOS, UNA BORDADURA DE ORO CON DIEZ NOPALES DE SU COLOR Y TODO EL CONJUNTO BAJO LA CORONA IMPERIAL AUSTRIACA DE INFULAS AZULES ".     
   
En la misma crónica, se hace mención del sueldo que debía recibir el portador del Pendón: "VEINTICINCO PESOS DE LEY PERFECTA".

LA CEREMONIA DEL PASEO DEL PENDÓN SE CONTINUÓ A LO LARGO DE CASI 300 AÑOS, HASTA 1818.
NOTA:
Originalmente el Altar mayor tenía una escultura estofada del Sagrado Corazón de Jesús, otra de del Sagrado Corazón de la Virgen María, y en el centro la escultura policromada de San Hipólito, todo el retablo era de mármol con su tabernáculo y el Sagrario de bronce esmaltado, A su alrededor 18 candelabros de bronce; Cuatro blandones (candeleros más grandes), con 1,250 milagros de plata y 103 de oro..
   A un costado se localizaba el Altar de Calvario, el cual contenía varios oleos de Francisco Sánchez, con representaciones de Santa María de Alacuoque y 16 milagros de plata y uno de oro. .
    Otro de los Altares robados, era de madera talla en cedro con, en él se podía apreciar una talla estofada en oro del Santo Niño de la Paz y la Purísima Concepción, así como 14 oleos aludiendo al Vía crucis.
   A parte de los robos y expropiaciones, de las mejores obras sacras durante LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA DE 1857; el Templo fue modificado en 1972 por los daños causados con motivo de la construcción del tren subterráneo llamado METRO. Este conjunto arquitectónico está considerado como uno de los monumentos importantes de la Ciudad de México, razón por lo cual:  El Hospital de San Hipólito y su Iglesia aneja fueron declarados Monumentos Nacionales el 9 de Febrero 1931.

Ramón Vázquez Martín
Academia de Hernán Cortés
Ciudad de México, 1995.
Editó: Luis Ozden








martes, 28 de julio de 2015

EL ACUEDUCTO MÁS LARGO DEL MUNDO

EL ACUEDUCTO MÁS LARGO DEL MUNDO 







Corría el año de 1540, a la Nueva España del Mar Océano, llegaba otro de los numerosos grupos de Frailes franciscanos, que desde los primeros “Doce Apóstoles” de 1524, se iban agregando a la maravillosa empresa de convertir al cristianismo a los indios paganos que poblaban, en numerosas tribus, los enormes territorios descubiertos y conquistados por los hombres y mujeres de la España cristiana. Escasamente habían pasado 19 años desde que Hernán Cortés y sus valientes soldados y aliados indios, habían tomado prisionero al gran Tlatoani de los mexicas, acabando con ello la cruel y sangrienta dominación, que desde hacía siglos, se hallaban sometidos los pueblos mesoamericanos.
Conquistar tierras y súbditos para el Rey y salvar almas para Jesucristo, eran los propósitos principales de los españoles hidalgos del siglo XVI. Mientras que los entrados en religión arribaban descalzos, con el corazón inflamado de amor por los desvalidos paganos que vivían en la oscuridad espiritual, sin conocer y adorar al verdadero Dios.
Entre el grupo de Frailes franciscanos del mencionado año de 1540, venía Fray Francisco de Tembleque, natural del pueblo del mismo nombre en la provincia de Toledo del reino de Castilla. Fray Francisco de Tembleque era pequeño de cuerpo, pero fuerte y recio.
Se acompañaba de otro fraile de mediana edad como él; Fray Juan de Romanones. Juntos se alojaron en el monasterio de la Orden franciscana de la ciudad de México.
Durante los tres años de su estancia en la capital del naciente Virreinato de la Nueva España, aprendió la lengua mexica para poder evangelizar a la numerosa población de neófitos. Por lo que en 1543 fue destinado al pequeño convento del pueblo de Otumba situado no muy lejos al norte de la capital del Virreinato.
El padre De Tembleque, ya en el convento de Otumba, recorría las moradas de los indios enseñando la doctrina cristiana, bautizando y celebrando la Santa Misa. Su inteligencia era desarrollada y su caridad por los indios era muy ardiente.
Después de una epidemia que causó gran mortandad de los nativos, se apercibió que la causa de ello, era el mal estado del agua que bebían, porque los aguajes producidos por la lluvia estaban contaminados por el ganado que ahí saciaba su sed.
Entonces determinó traerles el agua directamente de los manantiales. Pero éstos se hallaban bastante lejos y detrás de unas lomas y barrancos. La única forma de llevar el agua corriente era construir un “caño” como se llamaba en esa época a los acueductos. Por lo que se encaminó al convento Mayor de la capital para proponer su idea a su Superior. Éste, después de escuchar las razones y los proyectos del Padre Francisco de Tembleque junto a sus hermanos en religión  trataron de desanimarlo, por ser imposible reunir el dinero y los escuadrones de obreros que necesitaría.
Sin embargo, se enviaron observadores para medir la distancia y los obstáculos del terreno entre el poblado de Otumba y el poblado de Zempoala donde estaban los manantiales. Por medio de las mediciones, encontraron  que las fuentes de agua estaban a menor altura que el lugar adonde llegaría. Y además, la distancia era de más de 15 leguas, unos 45 kilómetros nada menos.
Hasta el mismo Virrey don Antonio de Mendoza  declaró impracticable el proyecto pero Fray Francisco no se desanimó por la incredulidad y obstáculos de quienes se enteraron de sus planes.
El Padre Tembleque, como lo llamaban, conocía bien el terreno,  su brillante inteligencia le determinaba la viabilidad del “caño”,  y a pesar de no ser “jumétrico” ni haber estudiado hidráulica  su Fe en Dios a toda prueba, lo impulsaba a organizar la obra. Con ingenio, ánimo y perseverancia(1) 
El Padre fray Francisco era un hombre santo; era taumaturgo, es decir; veía el futuro y aprendía las cosas más difíciles por simple deducción y, entre otros dones,  también se comunicaba con los animales. Su compañero en la ermita que construyó junto a la obra del acueducto, era un enorme gato-pardo-montés quien por las noches solía cazar, regresando por las mañanas  con un conejo o algunas codornices para el almuerzo. Esta historia está bien documentada, porque el Santo Oficio de la Inquisición mandó un inspector y un escribano para que dieran cuenta del prodigio. Se relata que en la ocasión de la visita de los inspectores, el gato-montés, por orden de su amo, salió varas veces a cazar trayendo animalejos para los huéspedes.
En otra ocasión, cayó un rayo en la ermita incendiándola, pero el monje constructor no sufrió más que una herida en un ojo.
A medida que avanzaba la obra del Acueducto se iba incrementando su fama, ya eran legiones de caritativos vecinos que ofrecían ayuda material  con sus fuerzas físicas y espirituales con sus oraciones. También desde la ciudad de México se organizaban excursiones, entre los curiosos, llegó Fray Gerónimo de Mendieta quien relató lo siguiente:
 “Francisco de Tembleque natural de pueblo de Tembleque vino del Reyno de Castilla  junto con Fray Juan de Romanones, cuyo indiviso compañero fue casi todo el tiempo en que estuvieron en esta Nueva España. Aprendió la lengua mexicana para confesar a los indios, y aunque no se dispuso a predicar en ella con el aparato acostumbrado, leía por el libro a los indios la doctrina como sermón que le parecía conveniente, porque leía expeditamente esa lengua”.
“En el convento de Otumba, como viese que toda aquella Provincia careciese de agua y que la de las balsas de agua llovediza con que se sustentaban los indios se la encenagaban los dueños de los ganados y bestias, de suerte que bebían cieno y lodo en lugar de agua, de que iban enfermando y muriendo mucha gente. Condoliéndose de tan extrema necesidad de los pobres, puso manos a la obra”

“Determinado de acontecer una hazaña que grandes y poderosos Reyes apenas se atrevieran a salir con ella. Ni él pudiera disponerse a semejante obra, sino fuere con inspiración y particular auxilio de la gracia divina”
“Y fue traer agua corriente de nueve o diez leguas de allí, sacándola de muy pequeños manantiales, y de parte al parecer de otros, mucho más baja que adonde había de correr, y metida entre cerros y barrancas”
“De cuya empresa se puede ponderar tres cosas notables:
La primera, su admirable ingenio e industria conque hizo la obra segura y perfecta sin haber aprendido en su vida aquel oficio.
La segunda: su extremado ánimo conque emprendió lo que grandes señores con buenos maestros dificultan de emprender, más todo lo suple la caridad”
La tercera: su increíble perseverancia conque pasó adelante los diez y seis años o más en esta obra teniendo muchas contradicciones para ella”
Además, Fray Gerónimo de Mendieta relata que él mismo con sus propios ojos vio al gato montés cuando pernoctó en la ermita.



A lo largo de los siglos, desde la época virreinal, la fama del acueducto y de su constructor era tal, que llegaba gente de Europa para admirar y medir el acueducto.




Pequeña placa conmemorativa, colocada por manos particulares, porque los gobiernos mexicanos, nunca han querido reconocer la importancia que merece esta obra, patrimonio mundial de la Evangelización española en el Nuevo Mundo.



Uno de los arcos para salvar los arroyos; al fondo, la escala humana.


LA VILLA DE OTUMBA
Tanto la población de Otumba, donde termina el acueducto del Padre Tembleque, como la de Zempoala, donde comienza el mismo, participan de la fama internacional que el acueducto más largo del mundo le da a nuestro país.
Sin embargo por razones ideológicas del indigenismo, que  impera desde hace casi doscientos años en la clase  gobernante mexicana de corte liberal, no se le ha dado el relieve que merece; especialmente a su constructor el padre Francisco de Tembleque, quien por gracia del Espíritu Santo pudo proyectarlo y construirlo ayudado por la Orden franciscana, primera evangelizadora de los nativos paganos; y por las cofradías de indios cristianos que por ser precisamente eso, cristianamente dirigidos emplearon su mano de obra  como maestros albañiles de primera categoría.
La villa de Otumba entra en la fama de la naciente Nueva España a causa de la Batalla que libró Hernán Cortés, con escasos y dolientes compañeros españoles, auxiliados por los aliados indios, especialmente tlaxcaltecas, antiguos esclavos del poder central mexica.
En las cercanías de esta población se ha levantado varias veces, un monumento conmemorativo a esta decisiva batalla, guiada y sostenida  por la Divina Providencia. Pero los enemigos del pueblo católico mexicano, los traidores indigenistas, los masones de pensamiento liberal enquistados en el gobierno, han destruido cualquier referencia a esa batalla.
Para visitar el famoso acueducto, el más largo del mundo, hay que llegar a la villa de Otumba y preguntar a los vecinos por el camino. Ya que por las razones expuestas, no se han colocado indicaciones necesarias para el turismo. A ciertos gobernantes mexicanos masones les molesta toda referencia al Virreinato y sus obras cristianas construidas por los pueblos indígenas recién cristianizados.

NOTA:
Últimamente, apenas unos días antes de terminar este texto, me ha llegado la noticia de que los responsables del Patrimonio Nacional, están por declarar al Magno Acueducto de siglo XVI, como “Obra patrimonial de México”. Si esto se realiza, entonces por fin, comienza a llegar al gobierno, gente consciente de la Historia de esta Nación:              Luis Ozden







Interior de la Parroquia de Otumba


Hacia fines del siglo XVIII se asentó en Otumba una rama de la familia del conquistador don Gonzalo Carrasco; célebre por su valentía y bravura.
El rasgo distintivo de esta familia ha sido, hasta la fecha: siglo XXI, la costumbre de que en cada generación deba bautizarse a uno de sus miembros varones con el nombre de su ancestro Gonzalo Carrasco, conservando el escudo de Armas que recibió de la reina Doña Juana y de su hijo don Carlos V,  por un hecho heroico digno de ser contado:
Gonzalo Carrasco, de los primeros conquistadores que vinieron con Hernán Cortés, fue compadre suyo, Cortés le asignó un lote de terreno en la traza de la nueva  Puebla de los Ángeles. Años después acompañó a Pedro de Alvarado en casi todas las conquistas al sureste de Nueva España.  En una ocasión, cuando los exploradores atravesaban una ciénega, un lagarto atacó a Carrasco, pero éste valientemente luchó contra el animal, matándolo con su cuchillo. Este inaudito hecho le valió el Escudo de Armas: “Escudo terciado, por una banda de sinople el cual atraviesa un león de su color en campo de plata. Orla con ocho estrellas de oro de ocho puntas cada una. Timbrado con un yelmo cerrado, como divisa un brazo armado”  Así eran nuestros antepasados españoles del siglo XVI…….
En la larga información del árbol genealógico de su familia, aparece el nombre de Gonzalo Carrasco vecino y fundador con otros conquistadores de la ciudad de Puebla de los Ángeles. El actual Gonzalo Carrasco (1998), jefe de la familia, tiene diez hijos e innumerables nietos. Su hijo mayor y el hijo de éste, se llaman también Gonzalo Carrasco.

Entre los visitantes ilustres estuvo en 1866 el Emperador de México, Maximiliano de Habsburgo.



Patio trasero de la casona que habita la familia Carrasco en Ozumba.
Vista del coche que usó el Emperador Maximiliano en su visita al Acueducto.


Otro Gonzalo Carrasco, descendiente del conquistador que nació en Otumba en 1859,  fue sacerdote jesuita, ordenado en España, a su regresó a México fue superior, maestro de novicios, predicador notable y director espiritual en Saltillo, México y Puebla donde murió en 1936. Su fama le viene por haber sido un eminente pintor muralista académico.
Sus obras existen en la parroquia de la villa de Otumba, Estado de México y en el Templo de la Sagrada Familia, colonia Roma de la ciudad de México.






“El descendimiento de la Cruz”
Pintura de gran formato del Padre Gonzalo Carrasco, expuesta en la Parroquia de Otumba, Estado de México.
NOTA (1):
La Magna Obra del acueducto más largo del mundo, fue comenzada en 1545 y terminada después de diez y seis y medio años en 1562.  Su extensión es de 160 mil pies de largo, unos 45 kilómetros. Está compuesto de tres tramos: El primero de 46 arcos, el segundo de 13 arcos, y el tercero de 67 arcos, siendo el arco de mayor altura de 128 pies y de luz 70 pies, más de 30 metros. Salva tres barrancones y varias lomas.
En el año de 1562 corrió por fin exitosamente, el agua cristalina directa de los manantiales de la villa de Zempoala, con el regocijo de los vecinos que pudieron tomarla de cinco compuertas repartidas a lo largo del acueducto.
Fray Francisco de Tembleque, terminado su trabajo, regresó  humildemente al Convento de la Puebla de los Ángeles donde por un tiempo, fue su Guardián y Definidor de la Provincia del Santo Evangelio. Murió en ese Convento en 1580 ya muy anciano y ciego. Se cuenta que su muerte fue  propiciada por el atentado que sufrió de parte de un lego, quien se ahorcó como Judas después del perdón de Fray Francisco.   
LUIS OZDEN
Julio del 2015




BIBLIOGRAFÍA:
Fray Gerónimo de Mendieta. “Historia Eclesiástica Indiana”, Ed. 1ª vez por Joaquín García Icazbalceta, 1870.
Luis G. Pérez de León, “Arquitectura novohispana del Siglo XVI”. Apuntes.
Xavier Gómez Robleda, México 1959. Datos tomados del libro: “Gonzalo Carrasco, el pintor Apóstol” 




LAS TRES REALIDADES MÁS IMPORTANTES PARA EL HOMBRE (Textos)

LAS TRES REALIDADES MÁS IMPORTANTES PARA EL HOMBRE


EN PRIMER LUGAR ESTÁ DIOS: La Fe y Doctrina Católicas


LA SANTÍSIMA TRINIDAD
PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO
El misterio de la Santísima Trinidad consiste en que Dios siendo numérica e individualmente Uno, existe en tres Personas; en otras palabras, la Divina Esencia que es una y la misma en el más estricto sentido de la palabra, existe en tres Personas realmente distintas una de otra, y sin embargo,  cada una idéntica con la misma esencia divina. El Padre no es engendrado, EL Hijo lo es, y el Espíritu Santo procede desde un principio, del Padre y del Hijo.
Cada Persona es realmente distinta de las otras, cada una es verdadero y eterno Dios y con todo, no hay más que un solo Dios.


Cuando hablamos de ellas como un Dios, significamos no solamente que cada una es Dios sino que cada una es Uno y el mismo Dios.
ESTE ES EL MISTERIO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, INCOMPRENSIBLE A LA INTELIGENCIA HUMANA
En el antiguo Testamento, la noción de las  divinas personas fue muchas veces figurada, aunque de un modo oculto, porque los judíos eran demasiado propensos al politeísmo.  Este es el más grande misterio de la Religión Católica y comienza todos los actos del culto público invocando el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.



EN SEGUNDO LUGAR ESTÁ LA FAMILIA: El Padre, la Madre y los Hijos Católicos


LA FAMILIA
Es la Familia institución legítima, monógama, fundamental de la sociedad, imprescindible para la propagación de la especie humana y el desarrollo del hombre.

Ya desde la Creación fue asentada la base monógama de la unión familiar (Gen. 2-24), y ha sido  históricamente el centro propulsor del progreso humano, Cristo la elevó a la dignidad de unión sagrada; de ahí que la familia realmente cristiana representa la organización ejemplar, pues en ella los deberes y derechos de cada miembro no son gravosas imposiciones jurídicas, sino sublimes vínculos de amor. Y gracias a ese amor la esposa se subordina al marido y se eleva a la condición de compañera, mientras la suave sumisión de los hijos es el reconocimiento de la autoridad de los padres, quienes les suministran dirección, cariño y tutela. Es decir;  los medios para su desarrollo físico, moral e intelectual.
Por eso son absurdas y antinaturales las teorías que tienden a anular los vínculos de consanguinidad y parentesco, ya sea por la concepción comunista del amor libre, de las perversas leyes actuales contra natura o por cualquier otra tendencia sociológica disgregadora de esta célula de la sociedad humana.¨
Las enseñanzas de Jesucristo en el seno del hogar proporcionan la paz que debe privar en los momentos de inevitables crisis, así como de gozo por los triunfos en la vida, acercándolos a Dios, suprema meta de la familia católica.




EN TERCER LUGAR ESTÁ LA PATRIA: El Pueblo y Gobierno Católicos

LA PATRIA
Es la  llamada Nación; compuesta del territorio,  de la ciudad, poblado o lugar, donde se nace o se vive largamente, con su gente, su historia, su religión, su cultura y sus costumbres.
En el caso particular de Méjico y de todas las naciones hispanoamericanas, estas patrias, salieron del Imperio Español de manera abrupta, rebelándose contra la Monarquía española no por sus propios habitantes, sino por instigación de naciones extranjeras y masónicas, como lo fueron y siguen siendo: los Estados Unidos de América calvinistas, la Francia revolucionaria de Napoleón I y la Inglaterra anglicana. Quienes con su odio a la Religión Católica y a la España, espada de la Iglesia; armaron material e intelectualmente a algunos nativos inconformes y desorientados, para romper los lazos que por trescientos años los habían formado, en las virtudes católicas e hispánicas.
La Patria grande de los habitantes de Hispanoamérica era sin duda la unidad que formaban los cuatro Virreinatos americanos: La Nueva España, la Tierra Firme, el Perú y La Plata.
Con la forzada independencia, se fueron creando pequeñas patrias sin otro sostén que sus menguadas fuerzas, y fueron cayendo una a una en el juego político y económico de las tres  potencias referidas.
Méjico, comenzó su independencia con el Imperio Mejicano Católico, encabezado por don Agustín Iturbide con el Plan de las Tres Garantías, hermoso proyecto que de haberse consolidado hubiera constituido la primera potencia católica  del Nuevo Mundo.
Pero fueron los eternos traidores y enemigos del Orden Cristiano, los enemigos del pueblo mejicano católico e hispano, quienes lo derrumbaron para instalar una república llamada: “Los Estados Unidos Mexicanos”; triste copia de sus protectores, los anglos.
Pues Méjico y todas las naciones hispanoamericanas quedaron, al fin sujetas como protectorados, eufemismo de viles colonias, sujetas al mando yanqui, cumpliéndose ampliamente, los lineamientos de la doctrina del “Destino Manifiesto Imperial de los angloamericanos” doctrina estructurada y puesta al día por el masón Benjamín Franklin, cuyo lema era: “Dios el altísimo ha predestinado al pueblo angloamericano para regenerar el Mundo”
Solamente, volviendo a retomar sus valores originales hispánicos y católicos, nuestra Patria perdurará en el futuro, sino es así, será absorbida por el mundialismo actual y desaparecerá como entidad política.
LUIS OZDEN.
JULIO del 2015.